La puta enana


Día 24
De un tiempo a esta parte, el cine porno ha adquirido la puta costumbre de contratar enanas guapas. Internet están llenas de fotos de enanas que no parecen enanas. La enana, como la mujer del cesar, tiene que parecerlo. En lo grotesco está la hermosura de esta nueva especie de homínido. Adoro a las enanas. A las clásicas. A las de toda la vida.
Ayer encontré en el periódico el anuncio de una enana que la chupaba a domicilio por 30 euros. La recibí en un piso. Dejé la puerta abierta y la luz pagada. Me excusé diciendo lo mucho que me pone hacerlo a oscuras. Parecía asustada. Puse en su mano 100 euros y se calmó. Las enanas la chupan con dignidad porque nunca se arrodillan.